Monday, June 11, 2012

empleada del mes






Si alguna vez alguien duda en contratar mis servicios, sépase que he sido empleada del mes, al menos en una ocasión. Mis defectos tranmigraron en virtudes. Y Vice me regaló este epíteto capitalista que pienso utilizar para mi beneficio laboral-curricular. Lo más cerca que he estado de tal galardón, fue cuando "casi" gané el casco porta-sodas en la primaria (en aquel entonces noventero en el que los derechos de protección al infante y la unesco parecían un chiste local, pero de una localidad muy lejana), aquella vez en que nos hicieron vender joyería casa por casa para una causa que nunca entendí pero que al parecer beneficiaba a la escuela (o a su directora) en algo. No gané el casco. Creo que nadie lo ganó, era una suerte de fata morgana (entre más nos acercábamos a la meta de ventas en joyería de fantasía, el casco y sus sodas, se difuminaban). No recuerdo si me dieron algo, pero puse mucho empeño en este trabajo. A la directora la metieron a la cárcel, pero no por lo de la venta de joyería, sino por un fraude en las cuotas escolares (lo recuerdo porque mi mamá era consejera de la sociedad de padres de familia en la primaria y fue ella quien interpuso la demanda, el argüende idealista es congénito). Dos décadas de mi vida bastaron para transustanciar el casco porta-sodas en un reconocimiento laboral que, no niego, me emociona. Ya he sido empleada del mes, lo que sea que eso signifique. 






Saturday, June 09, 2012

excerpt from 'please don't feed the writer'












[... away from them.