Friday, March 21, 2014

ENTROPY



/ ENTROPÍA

Entropy es una nueva publicación en línea de contenidos literarios y no literarios. Esta nueva página busca la participación e involucramiento de las distintas comunidades literarias para hacer de Entropy una propia comunidad. La publicación busca generar un espacio para las ideas de todo tipo y, en torno a ellas, ejercer un diálogo plural. Estaré colaborando con Entropy como editora y escritora, así que todas las ideas, dudas, posibles participaciones y comentarios serán bienvenidos en gaby@entropymag.org

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Thursday, March 20, 2014

'The Root' de Kim Deal




 









premiere del nuevo video The Root, del proyecto Solo Series de Kim Deal.

Tuesday, March 18, 2014

Monday, March 10, 2014

[ paulo leminski ]





Cualquier piedra en Europa
es sospechosa de ser
más de lo que aparenta.


Felices las piedras de mi tierra
 que nunca fueron sino piedras.
Piedras, la luna las enfría
 y el sol las calienta. 


















Litografía. "Aviso a los náufragos". Calamus Editorial, 2006. 

Tuesday, March 04, 2014

Are you mine? by Kim Deal.



Sí, no es precisamente justo y tampoco mi estilo la comparación facilona y sin circunstancias. A estas alturas de mi vida he entendido humildemente que todos los organismos del mundo son necesarios y que hay, en torno a ellos, infinidad de circunstancias con las que no siempre empato (la imposibilidad deleuziana del lenguaje). Pero mi admiración por Kim Deal me hace compartir el siguiente video de su nuevo proyecto en solitario, que es el argumento a su salida de Pixies. El single, Are you mine? fue lanzado en julio de 2013 y el hermoso origen de la canción es el siguiente (en palabras de Kim Deal): 
"Vivo con mi madre quien padece Alzheimer.
En casa, (mamá) me detendría poniendo su mano en mi brazo, preguntando cariñosamente: ¿Tú eres mía?
Y yo le respondo: Sí, mamá, yo soy tuya."

En Are you mine?, Deal apunta el detalle de que los salpimenteros que aparecen, fueron de su abuela. Traigo, desfasadamente, a colación, como doppler, el proyecto Solo Series de Kim Deal para entender los estragos, las secuelas de su ausencia, su importancia musical, y las abismales diferencias entre el diseño, el entretenimiento y el arte. Kim Deal es una artista que utiliza la música como plataforma creativa.





greens and blues by Pixies (o breves instrucciones para lanzar una vaca por un acantilado)





He considerado al siguiente video como un epítome para ejemplificar los terribles estragos de una ausencia. Pixies suena terrible. Es decir, la canción no es mala, tendría grandes ventajas en la radio*, la banda puede atraer nuevos fanáticos, otras generaciones, ampliar su rango horizontalmente con estas predecibles variaciones y sus sonidos más fáciles, unas bonitas melodías... pero no cuando tu banda son los Pixies. La ausencia de Kim Deal no es un alvéolo: es una devastación. Ora sí que ironically, DEAL with her absence.







*Pareciera que los compositores de los jingles de Slim (el globo aerostático se eleva lentamente y desde su perspectiva vemos que como él, hay miles, millones, milesdemillones, alegoría de concentración y monopolio: un solo territorio) están trasgrediendo las fronteras de la mercadotecnia. Se mamaron, esa canción bien puede fondear cualquier nuevo plan de telefonía.

Wednesday, January 29, 2014






 
















Monday, January 20, 2014

up on the sun







La película termina con la mujer saliendo de una oficina improvisada en medio de un paisaje de tocones. Ha firmado el contrato que la acredita como taladora en un aserradero. Después de varios simulacros durante la capacitación, se dispone a cortar su primer árbol. Por el viraje de la cabeza, especulamos que está eligiendo el inicio de su deforestación. O quizá está intentando memorizar la imagen completa, cuando al apilar los troncos la sustancia viva se convierta en abstracción. O tal vez sólo los esté contando en intuitiva matemática para resolver el tiempo traducido en energía traducida en el desgaste que es el contenido neto de la acumulación de errores (o la función exponencial de la experiencia) divididos por circunstancias. No podemos verle la mirada porque a la mirada cubren unos lentes protectores y a la mica de éstos una cortina de vaho efecto del llanto o de la temperatura o de la mezcla de ambos. Un ademán nos hace saber que no lo postergará más y simultáneamente, cuando jala el yoyo de arranque de la motosierra, los acordes de una guitarra sustituyen el sonido del motor: salpica aserrín la mella. En fade-in negro sucede el canto en transición a los créditos.









Wednesday, January 15, 2014

[ paulo leminski ]









Ópera fantasma 





      Nada tenho. 
Nada me pode ser tirado. 
      Eu sou o ex–estranho, 
o que veio sem ser chamado 
      e, gato, se foi 
sem fazer nenhum ruido.



Ópera fantasma 





      Nada tengo. 
Nada me pueden quitar. 
      Soy el ex–extraño, 
el que vino sin ser llamado 
      y, gato, se fue 
sin hacer ningún ruido.
















Aviso a los náufragos (traducción y selección de Rodolfo Mata). Calamus Editorial, 2006.



Monday, January 13, 2014

[ jaime sáenz ]










De anterior época a mi origen sólo conservo de ti el
temor de nacer y hacer nacer, y el de estar muerto y que
otros mueran o estén muertos,
















Thursday, December 19, 2013

[ rainer werner fassbinder ]









Una vez soñé que estaba caminando en un cementerio y de repente noté algo extraño: las inscripciones en las tumbas no eran como las que conocía. Usualmente lees: “Nació en 1918, murió en 1968” o “Nació en 1927, murió en 1975”, pero las fechas sobre estas tumbas decían: “1970-1972” o “1965-1966” o “1954-1957”; nadie ahí parecía haber vivido más que un par de años, algunos eran incluso más jóvenes, habían cumplido apenas unos pocos días de vida: “febrero 18 a marzo 11” o “mayo 19 a junio 5”, otros unas pocas horas solamente. Mientras intento averiguar porqué este cementerio es tan extraño, de repente veo frente a mí a un hombre muy viejo: es el jardinero. Le pregunto cómo es que ha llegado a ser tan viejo cuando todos allí murieron tan jóvenes. Se ríe, mueve la cabeza y dice: “No, está usted en un error. Las fechas no corresponden a la duración de vida de esas personas, sino al tiempo en que tuvieron a un amigo de verdad”.








Un año con 13 lunas (In einem Jahr mit 13 Monden, 1978).



Tuesday, December 17, 2013

"El Planeta Salvaje"








Dir: René Laloux
Título original: La planète sauvage
Guión: René Laloux y Roland Topor, basado en la novela Oms en serié (1957) de Stefan Wul.
Año: 1973
País: Francia / Checoslovaquia.
Duración: 72 minutos.
Idioma: francés.
Subtítulos: español.






Monday, December 02, 2013

El don de la enfermedad





Hace dos días se cumplieron 16 años del fallecimiento de Kathy Acker.



En agosto de este año, participé como editora invitada en la publicación {outward from nothingness}, en donde la frase “Health is the lusting for infinity” de Kathy Acker, detonó la posibilidad de contenidos para mi participación. El primer texto fue la traducción de un artículo que Kathy publicara en The Guardian, a principios de 1997 (falleció el 30 de noviembre del mismo año, en la ciudad de Tijuana). El texto original se titula “The gift of disease” y es un testimonio literario sobre el proceso de su enfermedad, una vez que la autora fue diagnosticada con cáncer de mama. Volver a publicar el texto en inglés y publicarlo por primera vez en español, no habría sido posible sin la generosidad de Matias Viegener, que nos permitió publicarlo en ambos idiomas; y a la lectura y comentarios que de mi versión en español hizo el escritor y traductor, Efrén Ordóñez Garza. Transcribo aquí la primera parte y debajo adjunto dos links que corresponden a las segunda y tercera partes, mismas que también pueden ser consultadas/leídas en inglés.






 El don de la enfermedad
                                                          Kathy Acker


Voy a contar esta historia como me la sé. Incluso ahora, me es extraña. No tengo idea de porqué la estoy contando, pues nunca he sido sentimental. Tal vez lo hago sólo para decir que sucedió. Me diagnosticaron cáncer de mama en abril del año pasado. Había tenido un historial de quistes de pecho pero, hasta ese momento, ninguno había sido maligno. La biopsia reveló que la masa implicada tenía menos de cinco centímetro de diámetro.
A diferencia de la mayoría de las historias médicas, el horror de ésta sucede al principio y gradualmente terminará el miedo.
La mayoría sucedió en Estados Unidos. Las partes en Gran Bretaña pueden ser otra historia.
Puesto que encontraron células cancerígenas en las orillas del tejido que me fue extraído, mi cirujano me dijo que tenía dos opciones: ya fuera una lumpectomía con radiación o una mastectomía semi-radical, sin radiación. Dado el tamaño de la masa y los hallazgos en su investigación, me dijo que, acorde a las estadísticas, había solamente un 30% de posibilidad de que el cáncer se hubiera metastaseado o extendido alrededor del tejido circundante. Y que si no, no necesitaría quimioterapia.
Me aterraba el cáncer, pero le temía más a la quimioterapia.
En aquel entonces, trabajaba como profesora invitada en una escuela de arte, así que no calificaba para tener prestaciones médicas. Y como no tenía seguro médico, los gastos correrían por mi cuenta. La radiación costaba $20,000 dólares; una sola mastectomía cuesta, aproximadamente, $4,000 dólares. Por supuesto, habría gastos adicionales. Elegí la doble mastectomía, pues no quise quedarme con un solo seno. El precio era $7,000 dólares, podía costearlo. No me interesaba la reconstrucción de senos, y no costaba menos de $20,000 dólares, al igual que la quimioterapia.
Según las estadísticas, en el área de la Bahía de California, donde vivía en aquel entonces, una de cada siete mujeres estaba siendo diagnosticada con cáncer de mama. Una destacada nutrióloga, amiga mía, me dijo que los expertos, extraoficialmente pronostican que estas cifras crecerán de una a tres, y que The Center For Disease Control, en Atlanta, Georgia, ha sido convocado para investigar al respecto. Nada de esto ha salido aún en los medios.
Según cifras oficiales, los índices de cáncer de mama en el Norte de California, son los más elevados del mundo. Además, no se sabe porqué tantas mujeres, profesionales blancas en su mayoría, están desarrollando cáncer de mama.
El cáncer de mama es un gran negocio para la medicina occidental. Las armas y la medicina son las principales industrias de los Estados Unidos, la investigación y el tratamiento de cáncer son los pilares de esta última.
Tras haber sido diagnosticada con cáncer, consulté con mi acupunturista, que también era médico, y con mi nutriólogo. Ambos me habían atendido durante seis años. El nutriólogo me recomendó una dieta rica en antioxidantes. El acupunturista me dijo que no podía hacer nada, pues la acupuntura nada tiene que ver con el cáncer.
Me sometí a la doble mastectomía tres semanas después, a finales de abril, en el mismo lugar donde me hicieron la biopsia, uno de los mejores hospitales en San Francisco. Incluso la sala de espera a la que fui escoltada –después de prepagar todos mis gastos-, se sentía cálida y segura. Atisbé las instalaciones: un teléfono y una televisión, un clóset donde colgar mi ropa de calle, un baño privado. Las enfermeras que me visitaron para hacer las pruebas preliminares necesarias y demás preparativos, se portaron amables y amistosas.
Una de las enfermeras me dijo que la operación se había retrasado una hora. Diez minutos después, me llevó –en silla de ruedas, aunque yo me sentía bien- a través de salas, un elevador, más salas, hasta el borde de la puerta de un segundo elevador. Las paredes y la decoración a mi alrededor eran encantadoras: madera y colores rojo oscuro.
Luego, una enfermera, a la que no había visto antes, me llevó a través de dos enormes puertas contiguas al elevador, hacia una sala sin calefacción. Varias figuras con gorros e indumentaria verdes pasaron a mi lado. Estando ahí, una de las figuras verdes añadió un preanestésico en el suero conectado a mis venas. Tan pronto como introdujo el líquido, sentí un escalofrío progresivo alrededor de la base del cráneo. El cerebro con náuseas. Sabía que no quería estar ahí. Entonces me di cuenta de que no podría escapar sólo porque había cambiado de opinión.
Mientras esto sucedía, me pusieron un gorro verde en la cabeza, un gorro como de baño, similar a esos que traían todas las figuras a mi alrededor. Cayó sobre mis ojos: no podía ver. Pusieron cinta adhesiva alrededor de la joyería que no pudieron remover y en la piel adyacente. Estaba siendo reducida a algo que no podía reconocer.
La habitación contigua era grande y más fría que la sala. En medio había algo que era parte mesa y parte cama. A ésta estaban conectadas unas máquinas que parecían animales del Dr. Seuss. Me dijeron que subiera y me acostara de espaldas.
Quiero describir, tan exacto como me sea posible, lo que es experimentar los métodos de la medicina convencional para el cáncer. Sin embargo, estoy omitiendo los detalles más horrorosos.
Me abrocharon unas correas gruesas alrededor de mis brazos y piernas, luego las apretaron. Me recuerdo preguntando:
“¿Por qué hacen esto?”
“Porque no queremos que se haga daño a sí misma”.
Mientras trataba de entender cómo es que podría causarme daño a mí misma estando sedada, me pusieron en el torso unas ventosas rojas conectadas a unos cables de acero. Una de las figuras me preguntó cuándo fue la última vez que comí. Antes de la medianoche, tal como me dijeron, respondí. Preguntaron sobre la ingestión de líquidos. Recordé que había tomado un trago de agua al levantarme. La persona que me estaba haciendo las preguntas y anotando mis respuestas en una libreta, me dijo que yo estaba en peligro ya que, habiendo tomado agua, podría vomitar durante la operación y, debido a la anestesia, ahogarme en mi vómito.
Estaba aterrada.
Recuerdo que lo primero que hice cuando recobré la consciencia, fue intentar pararme porque quería salir de ese hospital lo más pronto posible. No iba a pasar ahí la noche y, aunque quisiera, no podría, ya que sólo se le permitía quedarse a la gente con seguro médico. Pero no pude ponerme en pie. Abajo estaba mi amante, esperándome en un taxi. Un enfermero me llevó hacia el vehículo, mientras yo luchaba contra la náusea.
Recuerdo que lo que sucedió después fue como si hubiese estado en una obra de teatro. Mi cirujano me dijo, antes de la operación, que podía comenzar a hacer ejercicio al día siguiente. Pero dos días después, aún no podía mover el brazo izquierdo. Ese día tenía una cita en el consultorio del cirujano para recibir mi reporte patológico. Conduje hasta ahí en mi motocicleta, con mi amante atrás.

En el consultorio médico:
Mi cirujano: Quitamos el resto del tejido del pecho y no había cáncer.
Yo: No está mal.
Mi cirujano: Pero debo decirle que quitamos ocho ganglios linfáticos y seis de ellos mostraron signos de cáncer. Quiero explicarle la situación. Todos nos vamos a morir…
Yo, interrumpiéndolo: Usted me dijo que la posibilidad de que el cáncer se hubiera extendido a la linfa era mínima…
Mi cirujano: Eso fue antes de la operación. Ahora las cosas son distintas. Le explicaré para que entienda. Todos nos vamos a morir. Algunos de nosotros vamos a morir en veinte años, algunos en cinco…
Yo, interrumpiéndolo: ¿Me está diciendo que estoy a punto de morir?
Mi cirujano: No. No le estoy diciendo que está a punto de morir. Quiero que entienda la situación. Hay una gran probabilidad de que usted salga de aquí y nunca vuelva a tener nada que ver con el cáncer.
Yo: ¿Qué tanta probabilidad?
Mi cirujano: Según las estadísticas, en su etapa de cáncer hay un 60% de probabilidades de que no reaparezca. Si se somete a la quimioterapia, acorde a las estadísticas más confiables que tenemos, esta probabilidad se incrementará en un 70%.
Mi amante: ¿Sometiéndose a quimioterapia sus probabilidades se incrementan sólo un 10%?
Mi cirujano, con tristeza: En su etapa, no conocemos ninguna otra forma de tratar el cáncer, salvo la quimioterapia.
Yo: Hábleme del cáncer y los ganglios linfáticos. Si mi cáncer está tan avanzado, ¿cómo es que no había ningún otro tipo de cáncer en el pecho? ¿No son los ganglios linfáticos los filtros del cuerpo? ¿No puede ser posible, dado que he estado en una dieta súper alta en antioxidantes desde que descubrieron el tumor, que los ganglios linfáticos hayan estado haciendo exactamente lo que se supone que deben hacer? ¿No podrían haber estado registrando el cáncer porque han estado limpiando las células enfermas?
Mi cirujano: Desafortunadamente, los estudios –y he leído los mejores-, indican que no hay conexión entre la dieta y el cáncer. Lo mismo pasa con la contaminación ambiental. La verdad es que no sabemos lo que causa cáncer.

He contado esta conversación con la mayor precisión posible, solamente para llegar a un punto, el de la asimilación. Al salir del consultorio, me di cuenta que de permanecer en manos de la medicina convencional, pronto estaría muerta, más que enferma, sería carne. Ya que la medicina convencional estaba reduciéndome rápidamente de un cuerpo que era solamente material, a un cuerpo sin esperanzas y, por ende, sin voluntad, en una títere que, separada por miedo de su imaginación y visión, haría lo que le dijeran.
Diré esto de otra manera. Cuando salí del consultorio del cirujano, pensé que estaba a punto de morir, de morir sin tener ninguna idea del porqué. Mi muerte, y por ende mi vida, serían un sinsentido.
[fin de la primera parte]







Wednesday, November 27, 2013

Into the sun by CSS












[ fredric jameson ]









it would be better to say that memories are first and foremost memories of the senses, and that it is the senses that remember, and not the person or personal identity.










Tuesday, November 05, 2013

Afterlife by A.F.




En estos últimos días he estado escuchando el Reflektor de Arcade Fire. Contaminada, sí, unpoco (sí) por las malas críticas, (sí) estaba lista para sacar mi rifle desmitificador y rafaguearlos y asesinar otro poco de mí sin piedad. Pero no. Soy (he sido, sigo siendo) una rata de Hamelín (dispuesta a ahogarse en el Weser o en el Río Tijuana) que asimila el sonido como sus convicciones (aunque éstas no parezcan ser las convicciones de un iracundo y sobresimplificador grupo de hipsters antihipsters). Antes de alcanzar la inexorable orilla, escribiré mis impresiones. Mientras aquí Afterlife dirigido por Spike Jonze:





*Fe de erratas: Cuando vi el video de Reflektor (que btw, sigue sin convencerme del todo), dije, pensé, casi estaba segura, que Sarah Neufeld no participaría en este nuevo material, pero he dado fe de que sí. Y no hay una palabra en nuestro idioma para la alegría que da un error.

Monday, October 07, 2013

"Today, and only today, in eternal recurrence, I am waiting again for the feeling of death".















Frase and footage tomados de un hermoso proyecto de Janice Lee




Wednesday, October 02, 2013

[ lászló krasznahorkai ]






descubrió, después de calar la terrible complejidad del mundo, que éste no existe, más sí, en cambio, todos los pensamientos e hilos de pensamientos sobre él, es más, descubrió que sólo éstos existen en miles y miles de variantes: existen en cuanto miles y miles de imaginaciones del espíritu humano que describe el mundo, es decir, dijo, en cuanto meras palabras, en cuanto Verbo que flota sobre las aguas, o sea, añadió, quedó claro de pronto que era un error considerar que la suposición de lo correcto daba como resultado elegir lo correcto, puesto que no tenemos que elegir, sino que hemos de calmarnos, no debemos elegir entre lo correcto y lo incorrecto, sino constatar tranquilamente que no se nos ha confiado nada, comprender que el acierto de ninguno de los sistemas de pensamiento depende de su verdad, ya que no existe nada que nos permita comprobarlo, sino de su belleza, y es la belleza la que genera la fe en su acierto [...] la toma de consciencia de la inconmensurable importancia de la fe, la comprensión repetida de aquel antiguo saber de que el mundo es creado y sostenido por la fe en él y abolido por la desaparición de dicha fe








Guerra y guerra. (Tr. Adan Kovacsics. Acantilado, 2009.)


adelanto de Reflektor de AF


Dirigido por Roman Coppola para SNL 

  • Here comes the night time
  • We exist
  • Normal person