Monday, July 30, 2012

"Tenemos que hablar de Kevin (o la culpa de todo la tienen las madres)"








Hace un par de meses, me emocionó ver en la cartelera del Cinemark de Tijuana, Tenemos que hablar de Kevin (2011), dirigida por la escocesa Lynne Ramsay y basada en la homónima novela (2003) de Lionel Shriver. La emoción fue efectuada por la expectativa de haber leído, en el número de enero de la revista Letras Libres, una reseña escrita por Fernanda Solórzano, en la que la autora comparaba el filme de Ramsay con Eraserhead de David Lynch. La analogía de Solórzano tenía sus causas en los horrores de la paternidad-maternidad, lo monstruoso de un acto que, debido a la instintiva  reproducción y permanencia de los seres vivos, es incuestionable y justificado en las más básicas teorías de los reinos de la biología (lo que un ser vivo hace: comer, crecer, reproducirse y morir1), ergo, toda anotación vendrá de la cultura, el artificio, la heurística de la paternidad-maternidad. En esta heurística, Solórzano, señala el particular caso de Lynch, sus temores al confrontar la paternidad, durante la aún producción de Eraserhead (dato extra: en su libro Catching the big fish (2006), Lynch dice: "Eraserhead es mi película más espiritual. Nadie me entiende cuando lo digo, pero así es."), la percepción del hijo como un monstruo al que sus padres lo miran sin poder hacer nada2.

He de confesar, hasta este punto, que soy lectora de reseñas de libros y películas que no siempre tengo oportunidad de ver o leer para corroborar los criterios del autor, no obstante, disfruto de la crítica, favorecedora o no, sobre una obra que más me gusta imaginar. No como alimento a la influencia, sino la crítica como artífice, exista o no la obra criticada. Pero estas ya son filias personales (en las que no ahondaré) en torno al acto de escritura y de lectura, la ficción. He leído varias reseñas de Solórzano y las disfruto; me gustan sus analogías, criterios, su bagaje filmográfico y general al momento de reseñar la película en cuestión. Sin embargo, no cumplo con los verbos buscar y ver lo que la autora reseña. Con Tenemos que hablar de Kevin, sucedió distinto. La alegoría de los colores y el sonido, esta referencia a Lynch, el libro en el que la película se basa y la propuesta de no llevarlo a cabo linealmente, sino desde una focalización narrativa distinta a la de la novela, me convencieron e impulsaron a buscarla. Fue difícil. Es decir, la encontré por amazon, en un momento en el que no estaba dispuesta a pagar 10 dólares por un instant video; busqué algunas formas de bajarla gratuitamente, pero mis descargas fracasaron con una película doblada al svenska y otra con igual suerte, pero subtitulada en cirílico. Desistí en ese momento con la idea de descubrirla después, en alguna afortunada serendipia. La encontré tirada entre un montón de piratería en una calle de Buenos Aires. El comerciante africano que poco hablaba español, no tenía cambio para mi billete, o eso fue lo que entendí, o lo que quise entender al retirarme con las manos vacías y la expectativa de regresar luego, con un billete más chico. Pero la forzada serendipia no se dio, pues cuando volví a pasar por el lugar, ni el comerciante ni su tendido de películas estaban. Un mes después, al buscar otra cosa en cartelera, descubrí que sobre la imagen de la película estaba la etiqueta “próximamente”. Fui a verla. Estaba emocionada, más por el encuentro. 

Tenía en mente descubrir los guiños de la reseña de Solórzano, quizá encontrar algunos más, u otros nuevos. Y sí, la primera parte se desarrolla en un ambiente de especulación que estriba en una narrativa puzzle en la que el espectador, estimulado por la sinestesia de la contraposición de colores, iluminación y sonido, y la yuxtaposición de escenas analépticas al presente narrativo de Eva (encarnada por Tilda Swinton), la personaje coprotagónica, intuirá el clímax por la historia que lo rodea (igual que se especula un positivo por su negativo). La primera parte tiene sublimes aciertos en la ausencia de diálogos, en la narrativa caótica, en la alegoría de los colores, las distintas iluminaciones para diferenciar sutilmente el pasado del presente; la primera parte es de un suspenso psicológico hermoso, no hay sangre sino salsa de tomate y pintura roja, relaciones violentas hacia las herramientas de la rutina (pero estas relaciones las hacemos nosotros, acorde a los arquetipos y prejuicios que modelan nuestras respectivas ontologías), no hay violencia en la información que estamos presenciando, hay violencia en la exformación con la que nos acercamos a estas imágenes. Lo sabemos, es parte de las noticias y de la “vida real”. La propuesta de la primera parte recae en la especulación y hasta ahí todo transcurre en un suspenso deseoso pues sabemos el inexorable devenir: el hijo se convertirá en asesino y no podremos evitarlo, pero el cómo y el porqué, son más poderosos que el morbo de algo que vemos todos los días. La película resbala en la segunda parte. El monstruo del que hemos estado solamente especulando a través de su creadora, se nos presenta. Error. No, impertinencia: -En una adivinanza cuyo tema es el ajedrez, ¿cuál es la única palabra prohibida?3

Cuando el hijo-monstruo, es encarnado, ya sin las sutiles pinceladas y más en la forma de un cuadro completo, dejamos de especularlo. La imaginación cede a un personaje concreto. Y casi entiendo esa seducción de sobreutilizar el personaje de Kevin (Ezra Miller) en la segunda parte, el actor es bellísimo y Ramsay echa mano de su belleza para ubicarlo en escenas chocantes, ausentes de hermosura o de lo que normativamente entendemos como hermoso. Close up a una espinilla, zoom in a las uñas que los dientes cortan, sonrisas cínicas en carnososos labios rojos, caricaturescos gestos malévolos en la lozana tez adolescente, un hijo que le grita a una madre pusilánime. ¡El hijo es un monstruo! News news news!, ya lo sabíamos. El desacierto: la escena en que el hijo entra y mata a sus compañeros de escuela. Pero esto, argumenta Solórzano, no es el eje principal de la película, sino la perspectiva de la maternidad vista desde un ángulo distinto, monstruoso. Bueno, pues si la tesis de la película (no de la historia) es ésta, wrong: es moral y hasta irrisorio el proponer que alguien es esencialmente "malo", es decir, Kevin, no se vuelve criminal por causa alguna, Kevin es "malo per se" (el vaticano también lo creería), y la madre lo acepta e incluso se identifica con esto (pese a que a la personaje no se le dibuja con semejantes características a las de su vástago). Kevin no es su responsabilidad, Kevin es su culpa. Esta es la tesis de la película (El bebé de Rosemary, Damien, etc), Kevin es "diabólico".

La historia gira, básicamente, en torno a una matanza escolar en la que Kevin es el asesino. La propuesta inicial es ver los estragos que esto ha ocasionado en Eva, la madre de Kevin, quien decide quedarse a vivir en el mismo pueblo tras el suceso. Hasta ahí todo bien. Considero que a la mayoría de nosotros, que hemos visto en las noticias situaciones similares, nos atrae, más que el hecho mismo, lo que hizo que se llevara a cabo. Y qué mejor que percibirlo desde el otro inmediato, un familiar, un amigo del perpetrante; que la madre sea el vehículo para esta percepción es una exquisita cena gourmette para el morbo. Qué ocurre pre-post y durante el suceso para esta persona que cumplió inevitablemente con el ciclo de la vida. El cuestionamiento social, sí, la devastación familiar, también. Pero qué, cómo debe ser el hecho para esta ser viva que con su cuerpo alimentó a este otro ser. En qué momento, bajo cuáles circunstancias, esta producción (el hijo) se salió de las manos, cómo lo asimilas. Esta era la peculiar e interesante propuesta de Tenemos que hablar de Kevin, misma que desvía toda la atención, en la segunda parte, hacia el hecho perpetrado, es decir, hacia Kevin. Hay una escena que aún no entiendo si fue intencional o no, y es en la que Eva y Kevin están comiendo en un puesto de comida, en el mini golf al que van para intentar mejorar su relación, y Eva, por primera y única vez en toda la película, tiene una actitud prejuiciosa e intolerante hacia la gente obesa que come a su lado y Kevin sólo dice que él es así por ella. Fin del comunicado. Pero no alcanzo a entender si es ésta una sutileza para diagramar el personaje de la madre, o si es un raquítico argumento para la justificación en las conductas hereditarias. Pues Eva, en ningún momento se nos presenta como monstruosa, lo es, implícitamente, por ser la madre del monstruo (pues cuando el hijo-a resulta un monstruo, esto es efecto de la madre y no del padre, así rezan los siglos de la tradición), pero no directamente. En cambio, la percibimos como una mujer pusilánime que es incapaz de cuestionar las actitudes de su hijo. Podemos argüir que ello es efecto de una sociedad patriarcal, la misma Solórzano cita a Ramsay en ocasión de una entrevista con The Guardian, en la que directora declara, que entendía muy bien el vínculo perverso entre Eva y Kevin por haberlo observado entre su madre y hermano4. Pero porqué no haberlo propuesto en más escenas, cuando el personaje de Eva se nos va revelando, porqué casi al final de la película y con un diálogo. No podemos justificarlo con lo sutil porque si pones una escena sangrienta de acción en slow motion (la matanza en la escuela), el argumento de la sutilidad después de la sangre se cancelaría.

La película no se presenta como la percepción en los menesteres de una madre con un hijo endemoniado, sino como un filme cuya historia devela la heurística de la maternidad cuando se tiene un hijo que ha perpetrado un multihomicidio, la monstruosidad contemporánea. La primera parte es genial, la segunda, pese a la agilidad que dan los diálogos y las escenas más dinámicas entre los personajes, me pareció lenta, aburrida y predescible: fácil. No pensé siquiera en detenerme a hablar de la película, salvo con una amiga, pues ella también la había visto. Pero debido a las circunstancias ocurridas hace poco más de una semana, con la matanza en un cine de Aurora, Colorado y a recientes lecturas sobre “las impresiones maternas”, en un texto apócrifo que se le atribuye a Aristóteles (The Aristotle’s Masterpiece), la película regresó a mi mente. Las supuestas declaraciones (mismas que ya fueron desmentidas) que hiciera la madre del asesino de Aurora a la policía, respecto a que ella sabía que el asesino era su hijo (You have the right person), o las de la madre de Rudy Eugene (Everyone says he was a zombie. He was no zombie. That was my son), “El caníbal de Miami”, al buscar un servicio religioso para su hijo, mismo que le fue negado por todas las iglesias de su religión. Ello aunado a mi lectura de “las impresiones maternas” y a una investigación personal efecto de la misma, me tienen en orgiásticas ascuas. La tesis de estas impresiones maternas es más o menos la misma, no la responsabilidad, sino la culpa de la madre. Todo mal en el futuro del producto, será culpa de ésta y tiene su génesis en el útero, es decir, la maldad y/o el fracaso son congénitos. La cosa no para ahí, pues hasta mediados del siglo XX, con un significativo doppler que seguramente nos ha tocado escuchar en pleno siglo XXI, las impresiones maternas, seguían siendo la principal causa de que un hijo resultara un asesino, un criminal, estrábico, pelirrojo o con cualquier otra visible diferencia a la de las normativas convencionales de la tribu; el doppler lo hizo más light y lo que probablemente hemos escuchado es que los hijos nacen con cara del antojo que la madre no pudo saciar durante los meses de gestación, por ello se busca satisfacer gastronómicamente a la embarazada. ¿Cómo se llevaba a cabo una impresión materna, según los hombres de ciencia de aquel entonces? (Porque no fueron mujeres las que diseminaron o estudiaron tal ley travestida de teoría) Por el cordón umbilical, pues así como la madre trasmite nutrientes que su cuerpo adulto ingiere, así mismo, comparte su alma hacia una psique en construcción, la del feto. Y de esta forma, si la madre veía una liebre y se asustaba, la traducción es que tendría un hijo de paladar hendido, o si una rana o un pez, un hijo con ictiosis, si un criminal, un hijo criminal, si un vagabundo, un vagabundo sería. Por este motivo y la credibilidad que alcanzó tal “teoría”, el rey Felipe IV ordenó que los individuos con alguna enfermedad o malformación, fueran recluidos en una clínica especial a las afueras de Copenhague, para que así las embarazadas no pudieran verlos y no tuvieran hijos cuyas características atentaran a la normalidad de su población. 










Con Tenemos que hablar de Kevin, mis exigencias no tienen lugar en la verosimilitud o el apego a la realidad, por ser una película que de alguna manera la retrata, aunque siga siendo una obra de ficción. Sino a una caída en la segunda parte. Si todo hubiese sido la segunda parte, habría salido de la sala pensando que, bueno, otra película cliché. Pero más bien salí un poco molesta con la directora, lo tenía todo, todo, y no lo supo resolver. Tenía una película hermosa en la primera parte, lo de rutina era percibido de otra manera, el tema de siempre problematizado con otro lenguaje, pero en la segunda parte hizo de su poema un acto de comunicación. Aceleró con rumbo a la urgencia del clímax, cuando el clímax era todo, cuando en Eva y no en Kevin, tenía toda su cosmogonía. 


1. Wall, Luis Gabriel. Plantas, bacterias, hongos, mi mujer, el cocinero y su amante. España: Siglo XXI Editores, 2005.
2. Solórzano, Fernanda. Tenemos que hablar de Kevin, de Lynne Ramsay. Letras Libres, enero de 2012: 82-83.
3. Borges, Jorge Luis. "El jardín de los senderos que se bifurcan." Nueva antología personal. España: Editorial Bruguera, 1980. 
4. Solórzano, Fernanda. Tenemos que hablar de Kevin, de Lynne Ramsay. Letras Libres, enero de 2012: 82-83.







Tuesday, July 17, 2012

[ janice lee ]






We face these parallel worlds everyday, constructed by words, misconstrued, and reconstructed again. The beginnings of a confluence in the never ending construction, I’ve been there, I’ve seen it all before. It is the words that make up a language of which we can utter bits and pieces of to each other, but communication frays at edges too, like a ship’s sail left out too long to dry and whiter. Words do not create mere fictions, they create the framework of worlds beyond the reach of my finger. If not for the words, there might not be anything to bind us together.









Thursday, July 12, 2012

holograms







Lo que estoy escuchando y me gusta mucho y me da ganas. De verdad. Quiero acampar en un parque. Pospunkprotogrunge sueco. Únetenos. Chasing my mind es para escucharse con una cerveza en bolsa mientras flanereas por tu colonia. Es verano de 2012, nunca volverá a ser.



Monday, July 02, 2012

who am i to feel so free?









[    WHO AM I?   ]



 




Sunday, June 24, 2012

Monday, June 11, 2012

empleada del mes






Si alguna vez alguien duda en contratar mis servicios, sépase que he sido empleada del mes, al menos en una ocasión. Mis defectos tranmigraron en virtudes. Y Vice me regaló este epíteto capitalista que pienso utilizar para mi beneficio laboral-curricular. Lo más cerca que he estado de tal galardón, fue cuando "casi" gané el casco porta-sodas en la primaria (en aquel entonces noventero en el que los derechos de protección al infante y la unesco parecían un chiste local, pero de una localidad muy lejana), aquella vez en que nos hicieron vender joyería casa por casa para una causa que nunca entendí pero que al parecer beneficiaba a la escuela (o a su directora) en algo. No gané el casco. Creo que nadie lo ganó, era una suerte de fata morgana (entre más nos acercábamos a la meta de ventas en joyería de fantasía, el casco y sus sodas, se difuminaban). No recuerdo si me dieron algo, pero puse mucho empeño en este trabajo. A la directora la metieron a la cárcel, pero no por lo de la venta de joyería, sino por un fraude en las cuotas escolares (lo recuerdo porque mi mamá era consejera de la sociedad de padres de familia en la primaria y fue ella quien interpuso la demanda, el argüende idealista es congénito). Dos décadas de mi vida bastaron para transustanciar el casco porta-sodas en un reconocimiento laboral que, no niego, me emociona. Ya he sido empleada del mes, lo que sea que eso signifique. 






Saturday, June 09, 2012

excerpt from 'please don't feed the writer'












[... away from them.








Wednesday, May 30, 2012

[ kathy acker ]








Reality is just the underlying fantasy, a fantasy that reveals need.















Monday, May 28, 2012

Ἀποκάλυψις by Chelsea Wolfe

 


Ἀποκάλυψις es un soundtrack para pandilleros postapocalípticos que serendípicamente encuentran un T.S. Eliot sin pastas y hacen de The Waste Land su malandro manifiesto (no son latidos del tórax ni taquicardia su ritmo, hay un corazón que huye de nosotros). Caminan como Eliot encabalga, apostura su tracción de gravedad sobre versos [V.- What the Thunder said]: 


Of thunder of spring over distant mountains
He who was living is now dead
We who were living are now dying
With a little patience.
[with a little patience x 1 000]



Wednesday, May 09, 2012

David Foster Wallace @the_simpsons




I think 'The Simpsons' is important art.
On the other hand, it's also, in my opinion,
relentlessly corrosive to the soul and everything
is parodied and everything is ridiculous.
DFW.



Póstuma y sutil es la referencia-homenaje que Matt Groening hizo, en el capítulo 19 de The Simpsons, a David Foster Wallace. Bajo el título A Totally fun thing that Bart will never do again, Groening parodia A Supposedly Fun Thing I'll Never Do Again ("Algo supuestamente divertido que nunca volveré a hacer", 1997), libro de ensayo periodístico (catalogado por la crítica como periodismo gonzo) que Foster Wallace escribiera y publicara en los noventas. Muy atinado resucitar el libro del autor tras su póstuma nominación por The Pale King en los Premios Pulitzer, que hace tres semanas, por primera vez en treinta y cinco años, fuera declarado desierto.  Reventar el ámpula en frío con una sonrisa, a la manera de David Foster Wallace. Como su lectora y fan de Los Simpsons, considero que la narrativa del capítulo logra ese tedio y aburrimiento vital cuestionado desde lo absurdo y sardónico, rasgo prosístico en la obra de Foster Wallace: conocer el sol no por su brillo sino por las sombras que genera. Por mi parte, he comenzado apenas The Pale King para saber de qué se perdieron Los Pulitzer. Y desde el subjetivo tórax sentencio: ¿a quién chingados le importa ganar un "Pulitzer" cuando tu obra ha sido parodiada en Los Simpsons?







Saturday, May 05, 2012

cementerio de la recoleta







(creo que perdemos la inmortalidad porque la resistencia a la muerte no ha evolucionado; sus perfeccionamientos insisten en la primera idea, rudimentaria: retener vivo todo el cuerpo. Sólo habría que buscar la conservación de lo que interesa a la conciencia).





Adolfo Bioy Casares, La invención de Morel.

Sunday, April 29, 2012

El 'Titanic' estaba lleno de mexicanos



foto: Liza Ampudia [extra]


A quince años de su rodaje en Rosarito, B.C., este reportaje sobre Titanic, desde la perspectiva de los extras para VICE


texto: Gaby Torres Olivares
imágenes: Omar Pimienta

Si el multimillonario rodaje de Titanic (1997) con un presupuesto de más de 200 millones de dólares, la colocaba como la película más cara de la historia hasta ese momento, la adquisición de un terreno de 161,874 metros cuadrados en Rosarito, Baja California, por parte de Fox Studios, fue la cereza en el pastel de James Cameron.
Para el rodaje de la película no se rentó una locación, sino que se compró una en la que se invirtieron 57 millones de dólares, para ahorrar costos. La idea era perfecta: reducir enormemente la inversión adquiriendo un terreno en México y contratando mano de obra mexicana, además no habría que desplazarse al otro lado del mundo, sino a cuatro horas de Los Ángeles, hacia el sur de Tijuana. 
Además, adquiriendo el terreno, Fox tendría una locación propia en un lugar, hasta entonces cuasi prístino, con una maravillosa vista del Pacífico donde podría filmar más películas, sin necesidad de rentar locaciones paradisiacas en otras partes del mundo. El beneficio sería para ambas partes; la idea era crear una relación simbiótica que también dejaría una derrama económica en el municipio bajacaliforniano. 
Abordar el Titanic no sólo fue el sueño de Jack Dawson, también el de miles de habitantes de Baja California que buscaron salpicarse un poquito con el hundimiento del barco. Taquerías, restaurantes, bares, hoteles, carpinteros, herreros, meseros y un sinfín de comerciantes y civiles que fungieron como extras, se verían beneficiados con la producción. [Leer más...]

foto: Omar Pimienta






Saturday, April 28, 2012

en la XXXVIII Feria del Libro de Buenos Aires:

 
DIÁLOGO DE ESCRITORES LATINOAMERICANOS
-Del viernes 27 de abril hasta el jueves 3 de mayo-

América Latina es un concepto que nombra una extensión amplísima que se extiende desde la frontera norte de México hasta el último extremo de Tierra del Fuego: es difícil pensar que pueda tener una literatura en común. Pero así se la concibe en manuales, catálogos e, incluso, en los estantes de bibliotecas y librerías. Este año, la Feria del Libro de Buenos Aires quiere darle un lugar relevante y estimular un intercambio vivaz que nos lleve a entender mejor de qué estamos hablando.

Paisajes exuberantes y ciudades sobredimensionadas; política, violencia, y su contraparte necesaria: amor y erotismo; textos clásicos y nuevas tecnologías; monstruos, mitos y leyendas. Todo esto, marcado por las lecturas personales de algunos de los autores y críticos más interesantes del momento, promete convertir a los pasillos de la Feria en un gran banquete para los lectores más curiosos.
 

Programa.-

Apertura: Experiencias de lectura
Participan: Marcelo Cohen, Tomás González, Guadalupe Nettel, Claudia Piñeiro y Alejandro Zambra. Acompaña: “Leer es un Placer”. Coordina: Patricio Zunini.

Viernes 27, 18:00 hs., sala M.E.M.
¿Paisajes exuberantes? Escribiendo una geografía
Participan: Tomás González, Eduardo Lalo, Cynthia Rimsky y Hernán Ronsino. Coordina: Sergio Olguín.
Sábado 28, 18:00 hs., sala J.V.

Noche freak: el lugar del terror en la literatura latinoamericana

Participan: Álvaro Bisama, Paulette Jonguitud Acosta, Guadalupe Nettel y Ricardo Romero. Coordina: Oliverio Coelho.
Sábado 28, 22:00 hs., sala D.F.S.

Los más grandes del continente: aproximaciones a un cánon

Participan: Carlos Cortés, Alejandra Costamagna, Martín Kohan y Alejandro Zambra. Coordina: Verónica Chiaravalli.
Domingo 29, 21:00 hs., sala L.L.

Jóvenes tecno: cómo se escribe en la época de la hiperconectividadParticipan: Leandro Ávalos Blacha, Álvaro Bisama, Fernando Canedo, Esteban Castromán y Paulette Jonguitud Acosta. Coordina: Andrés Hax.
Lunes 30, 17:00 hs., sala A.S.

El español “de acá”: apropiaciones de un idiomaParticipan: Washington Cucurto, Oscar Fariña, Anna Kazumi Stahl y Ercole Lissardi. Coordina: Ariel Schettini.
Lunes 30, 20:30 hs., sala J.V.

La siesta y otros mitos latinoamericanosParticipan: Selva Almada, Carlos Cortés, Oscar Fariña, Gabriela Torres Olivares y Carlos Vallejo Moncayo. Coordina: Mónica Nepote.
Martes 1, 15:00 hs., sala L.L.

Violencia y erotismo: modulaciones propiasParticipan: Gabriela Bejerman, Ercole Lissardi, Luis Mey e Irene Vilar. Coordina: Daniel Link.
Martes 1, 18:30 hs., sala A.S.

La política en la literatura latinoamericana: ¿clisé o urgencia?Participan: Félix Bruzzone, Lina Meruane, Enrique Rosas Paravicino y Pablo Soler Frost. Coordina: Josefina Delgado.
Miércoles 2, 17:30 hs., sala R.A.

Megaciudades y minipueblitos: la irrupción de lo urbano en el textoParticipan: Claudina Domingo, Iosi Havilio, Eduardo Lalo y Matilde Sánchez. Coordina: Laura Isola.
Miércoles 2, 20:30 hs., sala A.B.C.

Cierre: Territorio de experienciasParticipan: Rafael Gumucio, Josefina Ludmer, Lina Meruane, Hernán Vanoli e Irene Vilar. Coordina: Silvina Friera
Jueves 3, 16:00 hs., sala V.O.

Tuesday, April 24, 2012

[ deleuze ]









Sólo el presente es 'psicológico'; el pasado, por el contrario, es ontología pura.












El Bergsonismo, Ediciones Cátedra: 1987.

Sunday, April 15, 2012

'home is where my head is' by whirr




 






el shoegaze me satura estos días y se ha vuelto cuasi insoportable. Afortunadamente hay bandas ostranénicas a esa pinche gratuidad de la tristeza en riffs. Esta rola me ha perseguido la última semana, es el soundtrack de un documental-mental sobre el suicidio masivo de unas palomas cuyo ácido retinoico fue estimulado por el molecular doppler de la sucesión del tiempo bergsoniano. Desoxirribonucléicas razones en la eutanasia. El hogar está en mi cabeza, gritan previas al principio de la ausencia, en su lenguaje de paloma. 




Monday, April 09, 2012

[ lêdo ivo ]




Como todas as sobras, ele traz a marca
das coisas escondidas para sempre
Como todas las sobras, trae la marca
de las cosas ocultas para siempre
     [...]






 

Wednesday, April 04, 2012

book being born







Manufacturar libros solamente puede ser superado por escribirlos. 

Monday, April 02, 2012

crazy clown time





Crazy clown time es el más reciente video del homónimo álbum-debut musical de su majestad David Lynch. 



Lost Highway + Mullholland Drive ÷ Witch House = Crazy Clown Time.

Monday, March 12, 2012

the falls (1980)

 



Película para ver con una predisposición de 185 minutos. Es el primer largometraje de Peter Greenaway, una obra maestra compuesta de noventa y dos historias de diversa duración que, desde un juicio autónomo (no la vaca, sino sus bisteces), pueden ser vistos como noventa y dos cortometrajes - postales móviles, cuyo hilo conductor es la excusa del Evento Violento No Identificado o Violent Unknown Event (V.U.E. por sus siglas en inglés). Ahora la vaca: complitud de la historia: un mockumentary (o documental simulado) sobre los daños colaterales en nuestra especie tras un extraño evento acaecido en el planeta. The Falls es un catálogo de efectos secundarios de tal causa. 





Noventa y dos sujetos con el síndrome post-V.U.E. darán cuenta de su padecimiento, así como rutina y vida pre/post el suceso, ubicación geográfica y el dialecto efecto de dicho evento (sí, lingüistas, cuajaos los unos a los otros). Mientras que algunas historias son independientes, casos aislados con un fondo de mayor complejidad, otras son breves postales de miembros de alguna familia (hay familias enteras que padecen el post-V.U.E.) que reconoceremos por semejanza de apellido, y sólo unas cuantas se presentan como errores de información, negativas a participar en el "documental” o confusiones en el traslape de nombres. Tras el V.U.E., los afectados llevan el prefijo FALL en el apellido, de ahí el título de la película: The Falls, que en español sería algo como “Los Falls” y no “Las Cataratas”. Los Falls son esta nueva especie que, de entre sus tantos y diversos efectos, padecen de eternidad. Sí, son una suerte de inmortales congelados en la edad en la que les tocó presenciar dicho evento. Así, nos encontraremos con niños que siempre serán niños, o con adultos hastiados de ver morir a su progenie mientras permanecen como perpetuos adultos. El tema de las aves como causalidad del suceso divide ideologías (bendita sea nuestra especie que siempre busca encontrar al enemigo aun tenga que señalar el espejo): los asidos a la teoría de que la causa son las aves y los escépticos que niegan que éstas tengan algo que ver con el evento y sin embargo, tras el hecho, se sorprenden ante una nueva afinidad ornitológica. 




El fondo es interesantísimo, pero la forma, además de ser bastante novedosa para su tiempo (1980), lo desplaza en protagonismo; representación de las historias en el cómo y no en el qué: una deliciosa estética del video aficionado y texturoso, que aparenta no tener edición (el cutting room floor de un documental). Dentro de las formas encontraremos una atmósfera creada por el magnífico soundtrack que realizó el compositor minimalista, Michael Nyman. Bird List Song es de un frenesí que, idóneamente, se repite y complementa con esa apariencia de simulación científica que tiene la película. Gracias a Nadia Villafuerte por recomendármela; The Falls, se sitúa en el top 5 de mis pelis favoritas en la historia (falsa historia) de esta pinche humanidad. 



 


*nota plus que recordé antes de postear esto: Los Falls, además de hermafroditismo, gozan de otros dos sexos o genitales más. O sea 4. No escuché que los adultos en edad fértil (ya sé que sueno bien medieval) fuesen partenogenéticos pero es muy posible, ya que algunas aves y otros personajes del animalia, además de hermafroditas, son partenogenéticas.

Friday, March 02, 2012

oblivion | grimes



TOPS


Wednesday, February 29, 2012

[ theresa hak kyung cha ]







You write. You write you speak voices hidden masked you plant words to the moon you send word through the wind. Through the passing of seasons. By sky and by water the words are given birth given discretion. From one mouth to another, from one reading to the next the words are realized in their full meaning. The wind. The dawn or dusk the clay earth and traveling birds south bound birds are mouth pieces wear the ghost veil for the seed of message. Correspondence. To scatter the words.










Tuesday, February 21, 2012

el NO50 de don David Foster Wallace




Feliz no cumpleaños





Saturday, February 18, 2012

[ sayak valencia ]






[Ella habla:]



Déjeme decirle algo: soy adicta a enamorarme porque es, en principio, un acto de desacreditación. Un trabajo a contracorriente. Aferrarse a un concepto vilipendiado, gastado, cursi. Es exponerse al ridículo. Es la respuesta nunca esperada cuando alguien pregunta. El amor es lo más artificioso y complicado, es construir sin instrucciones y sin paredes. Es falso, es demiurgia. [Sonríe.]






Adrift's book (Índigo).
Editorial Aristas Martínez, 2012.

Friday, February 17, 2012

"days" / the drums



Wednesday, February 15, 2012

Wednesday, February 08, 2012

[ patricia laurent kullick ]








Tanto batalló en encontrar al amor. Tantas historias, mentiras, tanto fingir, tanto desearlo, hasta que el amor entró como una amalgama dentro de ella que es una mujer semi vertical. De esas mujeres que están a la mitad de todo: semi inteligente, semi madre, semi amante, semi maestra. También semi se baña, semi cocina, semi se arregla y semi limpia porque siempre tiene un semi miedo de que descubran su semi humanidad.








El circo de la soledad. Ediciones Intempestivas/ FONCA CONACULTA, 2011. 

Monday, February 06, 2012

caminar el útero


Saturday, February 04, 2012

de minorías darwinescas





La rareza, según nos enseña la geología, es precursora de la extinción [...] toda forma que esté representada por pocos individuos corre más el riesgo de una extinción completa durante las grandes fluctuaciones de la naturaleza en las estaciones del año, o por un aumento personal en el número de sus enemigos.









Thursday, January 26, 2012

cita una cita





La leí como epígrafe en Dictée, libro de Theresa Hak Kyung Cha que he comenzado a leer. Me pareció en extremo familiar y, por supuesto, hermosa, una suerte de melancolía de la anatomía /literaria/. Yo también quiero así. 




Monday, January 16, 2012

genesis / grimes


Monday, January 09, 2012

W.W.J.J.D? [What would Joan Jett Do?]




R=
"I love rock&roll, so put another dime in the jukebox, baby." 

Joan Jett como mantra.

Saturday, December 31, 2011

virales 2011


No todas fueron novedades del (aún) presente año. Algunas son un doppler que apenas me llegó (me llegó). Un par arribaron sucediendo y covereando algún hit del pasado. Otras fueron influencia de los amigos, suvenires para soundtrackear momentos, aleatorias y afortunadas bitches. Y poco menos de la mitad se insertaron en mi cabeza mientras escuchaba la radio (¡funciona!). Pero todas estuvieron en mis oídos y luego en el cerebro y después las descubrí en mi boca, muchas con pena propia por la sorpresa de una esencia (terca esencia) poseur. Debo confesarlo, no todas me gustan o no me gusta que me gusten (but it's just the way it is). Este es un virus de balbuceos escenográficos de mi 2011. 


Freak out (Tapes & Tapes)

Good day today (David Lynch)
 
Los adolescentes (Dënver)
 
Through the roof and underground (Gogol Bordello)

Credit card babie$ (MEN)

Alone together (Austra)

Everyday (Fiona Apple)

There’s a light that never goes out (Dum dum girls)

Money (The drums)

Midnight city (M83)
 
A pessoa morre (Karina Buhr)

Mermaids (Jinja safari)
 
Hits me like a rock (Cansei de ser sexy)

Lonely boy (The black keys)




Wednesday, December 28, 2011

circumstance circunstancia condición (sharayet) -2011





Esta película realizada por la cineasta neoyorkina de ascendencia iraní, Maryam Keshavarz, narra la historia de amor entre un par de adolescentes en la ciudad de Teherán. El título no puede ser más atinado al fondo de la trama. Dos amigas, Atafeh y Shireen, viven un despertar sexual en medio de la circunstancia moral-religiosa de su sociedad. Pero ser mujeres no es el único drama de estas amigas, también están la atracción (primero), el amor y la pasión (después) que nace en ambas bajo condiciones no sólo misóginas, sino abierta, orgullosa y legalmente homofóbicas. El clímax se centra en la clandestinidad de un amor oculto bajo la complicidad de la "amistad" y la "determinada libertad" que les brinda el pertenecer a cierta clase social: son mujeres conscientes de su situación y la cuestionan. 

          La historia se sitúa en una Teherán contemporánea. Atafeh es hija de una familia rica en Teherán, y sus padres le dan cierta libertad y apoyan algunos de sus comportamientos; en su casa se bebe alcohol y se baila en las fiestas, se escucha música occidental, aunque su hermano mayor, Mehran, exadicto que recientemente vuelve al hogar familiar, lucha contra su adicción con un comportamiento fanático y cuestiona la libertad que sus padres le han dado a Atafeh. Mientras que Shireen, huérfana (en el trascurso de la película se va esclareciendo la muerte de sus padres), vive con su tío, mismo que se empeña en encontrarle un esposo para desafanarse de una vez de la sobrina de dieciséis años. Atafeh y Shireen acuden a un colegio de mujeres y su ideal de libertad tiene base en la fantasía occidental. En actos de cándida y adolescente rebeldía, van a fiestas clandestinas en las que se desprenden del hiyab, beben, se drogan, bailan, flirtean y cantan canciones en inglés. En una de estas fiestas conocen a Hossein, un americano de ascendencia iraní, inconforme con lo que sucede con las mujeres y los gays en Irán e interesado en doblar la película Milk al persa. Esto las llevará a otros cuestionamientos y acciones, apoyando la idea del doblaje que Hossein quiere hacer. Mehran se enterará de esto para acusarlos con la policía de la moral. Pero Mehran no solamente sabe del doblaje que su hermanita está llevando a cabo con sus amigos, sino de su relación con su amiga Shireen, por la que también él se siente atraído. Y hasta aquí dejo de contar porque esta situación deviene el mayor drama de la película y su viaje rumbo al final. 

          Recalqué el atinado título que, en persa, es Condición (Sharayet), traducido al inglés como Circumstance (Circunstancia), pues me pareció interesante este concepto para hablar de amor. Sí, es el amor, pero también sus circunstancias, es el fanatismo y también sus circunstancias (lo que no se justifica, ni se juzga, solamente se expone). No hay, en la película, situaciones consumadas, intransigentes, cerradas, sino exposición de circunstancias. Incluido esto en el tema central, pese al amor lésbico abiertamente tratado, todo es implícito, tenso, un foreplay más sensual que cualquier escena explícita. Es el espectador quien intuye y consuma la condición de lo que se expone. Incluso con Mehran, el hermano mayor, que no sabemos, pero intuimos, fue el que llevó las grabaciones a la policía de la moral. Porque (y aquí hay otra bastante pertinente focalización narrativa) todo está en los tiros visuales de un circuito cerrado, de alguien que filma con cámaras escondidas lo que ocurre en el hogar, otro recurso para contar la historia. 
          No es una película educativa ni redentora. Política, claro que lo es, pero su propuesta transgrede otras cosas, las fronteras se han ampliado desde Not without my daughter, Persepolis, Fire… y trepar esta nueva barda es lo que busca Keshavarz (sin descuidar la forma). Aunque sigue quedando esa cuestión de la fantasía occidental, no como base de constructo (para no volver a gritar ¡Eureka!), sino como imitación de una liberación blanca, descontextualizada: American Idol o una idea de la revolución. 

Es una buena película, intensa, con una historia de amor cándido pero difícil por su condición.  También el soundtrack vale mucho la pena. 


Tráiler

Saturday, December 24, 2011

hace quince años

ahora yo, ya no era sólo yo. Era yo sin mi padre.
 Lolita Bosch, "La familia de mi padre".




no era Navidad. Era el día en el que, oficialmente, entrábamos a las ligas mayores de la ausencia. El día en que aprendimos cómo lloran las abuelas por la madrugada, cómo las madres, estóicas, firman papeles rosados del acta de defunción... cómo, pese a los olores de la pólvora y la diversidad de las cenas y los colores de las lucecitas en las ventana, hay familias que corren (no en los pasillos de un supermercado o mall) sin pensar, chirriando las suelas sobre el mármol para percatarse de lo que ya no. Ya no.

Friday, December 23, 2011

[ jung ]






La imaginatio es una evocación activa de imágenes (interiores) secundum naturam, una función propia del pensamiento y de la representación; que no fantasea, es decir, que no juega con sus objetos, sino que procura comprender los datos internos en representaciones que son imitaciones fieles de la naturaleza. Esta actividad se llama opus, esto es, obra.













Monday, December 19, 2011

A hora da Estrela (1985)




Pasarían años antes de que volviese a ver una película en formato VHS. Iba a decir que la última vez fue en la facultad, pero ahora que recuerdo fue en 2007, Winged Migration. Hoy volví al VHS. Y fue más por condición que por nostalgia. Desempolvar el armatoste que la procastinación aún conserva en una caja-museo de reliquias tecnológicas (televisión incluida), y rogar que funcione. La causa de este arqueológico ritual de nuestros tiempos: una película. No cualquiera, sino una que mereciese tal parafernalia. Un VHS prestado de la biblioteca.
A Hora da Estrela (1985), de la directora brasileña Suzana Amaral y basada en la homónima novela de Clarice Lispector. Además de la recomendación y la siempre recurrente curiosidad de ver una película basada en un libro que disfrutamos, la deuda lispectoriana fue determinante. Ella no alcanzó a ver esta película y quién sabe si le habría gustado. A muchos escritores no les gusta la traducción al cine de sus libros. Y, aunque la película es buena, tuve mis issues lectores. Pero eso es más bien un déficit en mí, las películas basadas en libros eso son: una obra basada en otra obra. Habrá focalizaciones, prosísticas, técnicas, guiños intraducibles que deberán adaptarse al lenguaje del cine. Colocar la cámara en tal lugar para que la luz cree esa textura atmosférica de una epifánica corriente de consciencia. Distinto el golpe, igual su fuerza. Me pregunto cómo habría sido verla sin tener a Macabea en la información de mi cuerpo. Y concluyo en que la disfrutaría más. Mientras que la Macabea de Lispector es más destinal (metadiegética-paródica, una personaje creada por un personaje-narrador que es escritor y narra que narra), la de Amaral es consecuencial, moral y más simple. Las situaciones de Lispector son irónicas, las de Amaral tristes. Me gustó la peli y sería injusto, pese a la obvia relación y la consecuente comparación, medirla con el plano lispectoriano (como el cartesiano, pero el de Lispector es el positivo de una fisura). El papel de Macabea es interpretado por una excelente actriz, Marcélia Cartaxo (Madame Satá) y su carita kind le da un plus de ternura. Vale la pena verla, sobre todo para quienes han leído el libro; creo que incluso vale más la pena verla si no han leído el libro y quizá ello sea consecuencia de una postrera lectura.
La neta es que yo estaba muy contenta: 1.- de verla en VHS y tener que sacar ese armatoste especial para activarla. 2.- de reconocer personajes. 3.- de comparar situaciones. 4.- de ejercitar la memoria y buscar la referencia después, en la novela. 5.- de esa eufonía del portugués. 6.- de la calidad de la cinta en una película que detallaba que, previo a esta última salida, otras cien personas la habían visto (o al menos la sacaron prestada) y que las huellas fuesen audibles-visibles en los saltos, el hiss o el escurrimiento sonoro de una parte de cinta magullada. 7.- de volver a “escuchar” Una furtiva lágrima de Caruso y 8.- de ver una película que estaba como pendiente antes de que terminara el año. 


Friday, December 16, 2011

These days my life, I feel it has no purpose*

[sprawl ii_mountains_beyond_mountains]





*but late at night the feelings swim to the surface

Tuesday, December 13, 2011

transliteratura @straight talk


Me odiaba tanto a mí misma que necesitaba crear a alguien de 
quien pudiera enamorarme, de quien alguien más pudiera enamorarse.
Laura Albert.

Dos escritoras: Laura Albert y Janet Mock, en el conversatorio de StraightTalk. Janet, escritora y periodista, habla de su experiencia de oficio desde su postura de mujer transexual; Laura, sobre el arte de ficcionar un cuerpo a través de la literatura. Laura, termina con una cita puntual de Oscar Wilde: At all costs I must keep love in my heart. If I go into prison without love what will become of my soul?





+ de la entrevista en: 

http://www.youtube.com/watch?v=gwkuyBpPkCw&feature=mfu_in_order&list=UL

http://www.youtube.com/watch?v=pjf-183oK84&feature=mfu_in_order&list=UL

http://www.youtube.com/watch?v=n9SSYVB4dos&feature=mfu_in_order&list=UL



Saturday, December 10, 2011

hoy, hace 91 años...

91 aniversario del natalicio de Clarice Lispector



en un pueblito de Ukrania, nació alguien muy especial, que cambiaría varios mundos.
[este es nuestro doodle imaginario, un clic a la imagen]













Wednesday, December 07, 2011

El cuerpo y sus deformidades



Con un poco de retraso, aquí dejo una reseña crítica de Enfermario featuring Moho de Paulette Jonguitud Acosta, realizada por la escritora Nadia Villafuerte. El texto fue publicado en el número 93 (noviembre de 2011) de la revista de la Universidad de México y el título es homónimo al de este post, El cuerpo y sus deformidades. Es un ruboroso honor que Enfermario comparta análisis con Moho y, que esta analogía sea producto de una pluma admirada, la de Nadia Villafuerte.


Sunday, November 13, 2011

"Marranadas" de Marie Darrieussecq





[…]no hay una literatura de mujeres. Sería una mala noticia, porque 
sería un apartado de la gran literatura universal, masculina, algo menor.

Marie Darrieussecq en la conferencia: “El poder y el papel de la mujer en la literatura”.







El libro llegó a mis manos de forma amorosa: me lo regaló una gran amiga escritora a la que quiero y admiro muchísimo. La única recomendación me animó a leerlo, postergando otros títulos de mayor urgencia; parafraseo la genuina economía de ese creo que te va a gustar, pues aun la predeterminación de una afinidad, es más que agradable saber que alguien piensa en los posibles gustos de alguien a la hora de regalarle un título. Y más todavía: cuando quien lo piensa imagina el abanico de posibilidades con las que el contenido de su regalo ensanchará tu trabajo como lectora y tu oficio de escritriz. 

Marranadas es un libro de prosa fluida, lo que no quiere decir que sea sencillo. Hay, en las imágenes de Darrieussecq, una complejidad desautomatizadora, contrastada por la voz cándida y clasemediera de una mujer simple. Y he ahí su encanto: el surrealismo no se domestica, porque existe la sorpresa de una metamorfosis que, alegóricamente, es una crítica del sistema: la sexualidad, el clasismo y machismo, en una complitud que se maneja desde lo políticamente incorrecto y que se justifica ante la candidez de una personaje tragicómica. 

Una vendedora de perfumes, da masajes relajantes a sus clientes (que en un principio son hombres y mujeres, ya luego la clientela será solamente masculina), al tiempo que comienza a experimentar cambios corporales traducidos a un simple aumento de peso, aunque proporcionado. La piel se engrosa y más rosácea, le brinda a ésta un sex appeal de fertilidad, básica estética de apareamiento ante esa urgencia tan humana de evitar la extinción de la especie. La curvilínea vendedora de perfumes saca provecho de esto; más en el plano de la seguridad personal que le brinda el sentirse deseada, que en lo económico (el que se embolsa el dinero es el gerente de la tienda). La novela comienza con una mujer-puerca que apenas sostiene la pluma que le produce terribles calambres al escribir: […] tengo que escribir este libro sin más dilación, porque si me encuentran en mi actual estado, nadie querrá escucharme ni creerme. Así comienza la historia, la mujer-puerca narrará los menesteres que la han llevado a tal ¿deformidad? Los detalles son pocos, o más bien, generales. Tanto, que esto puede percibirse más como un recurso narrativo que como una impertinencia en la intencionalidad. Este generoso juego, da al narratario de Darrieussecq, la posibilidad de imaginar el monstruoso cambio como algo concreto o de abstraerlo en alegorías: quizá toda la parafernalia de la metamorfosis ocurre en su mente y en la realidad aparente, los personajes extras sólo ven a una mujer de comportamiento extraño (porcino), cuyo semblante humano va extinguiéndose ante el cansancio de nuestra época; igual que ocurre con la otredad urbana no insertada en el sistema: back to the roots!

Hay, sí, dentro de esta narrativa de imágenes surreales, veintemil referencias: Esopo, Kafka, Cronenberg, etc. Pero, insertando a la autora dentro de un marco generacional, y ya que comparte esa cuna condicional con Virginie Despentes, y que la novela fue desarrollada apenas previa al Y2k, existe esa intuición evolutiva de la literatura incómoda. En ese entonces de su producción-publicación, ya existía Trainspotting, el splatter punk era un tesoro vintage, Despentes se asía del grunge para atentar la lengua, Santacroce florecía entre el asfalto de la tradición italiana (bajo el cobijo de la Juventud Caníbal) y en Estados Unidos comenzaba a gestarse The Burned Children Generation. Darrieussecq, con Marranadas, vino a acurrucarse en ese abanico diverso que untaba al mundo con la premisa estética del fracaso occidental. La autora instaló su escultura de fango entre aguas negras y abrió la puerta a otros lectores, los que no estaban familiarizados con ese antídoto antitodo para que sus Marranadas devinieran un best seller.

Mis espectaculares críticas: exceso de personajes extras de los que se puede prescindir en los créditos pero que la autora, de manera válida, echa mano para circular su texto. Algunas descripciones generales que están de más. Y un final que intuí desde la mitad de la novela (aunque esto último se encuentra saltando la frontera entre lo predecible y la perfección de un final con el que yo y mi control freak cerraríamos). 

¿Vale la pena leerla? Absolutamente. Su riqueza nociceptora cambiará nuestra percepción del universo porcino y su bizarrez pansexual cubrirá todas nuestras necesidades de verosimilitud. Además se lee en tres sentadas y es de una prosa adictiva.

La imagen más ostranénica: abortos de fetos puercos cuyos cuerpos van enfriándose tras el rigor mortis. 

Sunday, November 06, 2011

[ clarice lispector ]




Escribo porque no tengo nada que hacer en el mundo: estoy de sobra y no hay lugar para mí en la tierra de los hombres. Escribo por mi desesperación y mi cansancio, ya no soporto la rutina de ser yo, y si no existiese la novedad continua que es escribir, me moriría simbólicamente todos los días.

















Wednesday, November 02, 2011

Friday, October 28, 2011

RARG





No recuerdo si tenía ocho; quizá eran nueve o tal vez diez. Pero en casa hubo una televisión a color y era de las primeras con control remoto. Previos a esos años, acompañaron mi vida caricaturas en blanco y negro en un televisor de torreta. Para ver colores debía ir al cuarto de mis abuelos (vivíamos con ellos, no ellos con nosotros: llegamos al mundo y de inmediato a su casa) y fuimos una invasión de programación infantil, la excusa de los colores. Un día llegó dinero, más del que usualmente teníamos para vivir y acompañamos a mi papá a la Pulga Mitras. Regresamos a casa con una Toshiba a colores, con control remoto. Fue complejo, al inicio, separarnos de la tele. La otra nos aburría; era difícil pararse a apagarla, cambiar de canal, sintonizar bien un canal, intuir siluetas tras el ruido blanco. Así que la Toshiba cambió las dinámicas familiares y mis relaciones visuales. Se acabaron las excusas, las inesperadas visitas al cuarto de mis abuelos. Una tele a color propia.

Alguna vez, de las pocas en las que pude apropiarme del control remoto (que jerárquicamente le pertenecía a Ricky, nuestro dictador hermano mayor, que aún continúa al poder), sintonicé algún canal que, por contenido, intuyo que fue el canal cinco, aunque puedo equivocarme. Y vi una película animada que cambió mi vida. Modificó todas las percepciones a las que tenía acceso. Nunca había visto algo tan hermoso, algo que entrara tan profundamente en mi psique de primera década. Fue una animación (caricatura, la dije por muchos años) que me hizo cuestionarme la vida, la frontera entre lo onírico y la realidad, la ficción, mis ontologías infantiles; a la par acrecentó las paranoias, las preguntas y activó un algo que hasta ese entonces era un botón apagado; me puso a pensar en el mundo y en mi situación microscópica en la historia de la humanidad. Sí, me angustió mucho y quise compartirlo, aún sigo siendo muy generosa con mis temores. Pregunté a todos mis amigos de aquel entonces: compañeros de primaria, vecinos y primos, la periferia generacional y cómplice. Ninguno la había visto y yo me dedicaba a recrearla a detalle para refrescarles la memoria o, bien, para transmitir esa información que me fue brindada. La idea de la película animada germinó y nunca pude olvidarla. Me llevó a otros temas, a otras búsquedas, a distintas respuestas y diversos criterios. Seguí insistiendo aun la adolescencia y la adolescencia la maduró de otra forma. Nadie nunca. Y mi discurso sobre la invisible película fue cambiando tanto que, igual que mis amigos, también creí que yo me la había inventado.

Pasaron los años y la cuestión se apaciguó un poco. Llegó la literatura, sponsor de mi existencia y la pregunta apenas afloraba en un estado de embriaguez profundo: ¿Alguna vez has visto una película que…? NO. Y entre balbuceos briagos, me atrevía a contarla, la mayoría de las veces poniendo de mi cosecha (no es un secreto mi oficio de ensalzadora), otras, tratando de apegarme lo más a la realidad bajo la influencia de las drogas, escuderas de un entonces. Alguna vez alguien dijo sí y me contó el final que en ese tiempo ya estaba un poco oxidado en el recuerdo de las tantas veces. Dijo sí y en mi psique implotó otro mundo y supe al momento la importancia de esa ser sobre mi existencia. Y la animación fue una excusa para otros temas de similar complexión, mas nunca lejos de esa génesis de la película. Supe que la película sí existía, pero que ni yo, ni la otra ser en el mundo que (en ese mismo canal a esa misma hora en ese mismo día de más de una década atrás) también la había visto, recordábamos su nombre. (Sé que he dicho, para ponerle un moño a mi desbocada pasión, que el día que pueda nombrarla, probablemente moriré, pero simbólica y convenientemente, para mí, como para otros convenencieros, la muerte es un cambio de etapa)

Como usuaria de internet la busqué bajo todos los tags que se me ocurrieran y, obviamente, seguí preguntando personalmente a geeks, nerdos y cinéfilos sobre la película. NADA. El tema ya estaba madurado y evolucionado en mí, pero la curiosidad del nombre, el impulso de verla de nuevo, se convirtió en un ritual. Debo confesar, en este momento, que hasta hoy, una vez a la semana, desde hace siete años dedicaba una hora (fácil) a buscarla bajo todos los tags posibles: hombre que sueña, sueño de un pueblo, y mil etcéteras que me llevaron a inconmensurables descubrimientos artístico-literarios, así como a una fuerte cantidad de bizarrencías. La búsqueda fue una llave al mundo personal, alrededor de su espectro se formó una silueta de intereses, justificaciones e información muy valiosa para mi trabajo y, obviamente, para mis decisiones vitales. Edité también el secreto de mi cuestionario. En un estado alterado o en un momento en el que sentía que una persona se estaba volviendo muy íntima, le preguntaba: ¿Has visto una peli que…? NO. Cualquiera que me conozca bien o que haya tenido un grado de cercanía psíquica conmigo ha sufrido la pregunta de la película o la sinopsis de la misma. Tal vez muchos de ellos no lo recuerden porque generalmente, y en los últimos años, el tema fue gritado en el frenesí de un bar o tras muchas copas, correspondiendo a mi idiosincrasia mexicana de contar las profundas congojas frente a una botella.

Ayer regresé de Medellín. Fue un viaje de nueve horas de vuelo, horas de espera en las salas ídem, aduanas, preguntas (viajar de Medellín a Tijuana es la etimología de la sospecha), maleta revuelta y un coxis desecho. Afortunadamente tuve una pésima señal de internet. Durante las dos semanas en Medellín, mi iPod se quedaba conectado, así que en mi ausencia, y supongo que en ausencia de los residentes del hotel, tuve una mejor recepción. No pude saciar mi neurosis de vida y mi oscuro secreto de búsqueda fue mermado por un google que se pausaba en un eterno loading. Desistí. No tenía que buscar la película estando en otra ciudad, en otro país. Y me aguanté las patologías.

Hoy, la faja cerebral que me apliqué, explotó. Con mis holgados 2.5 gigas de internet, escribí tags sobre el buscador. No sé si fue la percepción o la fortuna. Sí, este viaje modificó en amplitud mi otredad. Pero mágicamente, como si sólo esperara por mí, una imagen apareció y me fui ligando a otras cosas (lo de rutina en la investigación), y llegué a la página del director de la película y de ahí me fui a Youtube y epifánicamente el video apareció. Y sí, qué destino el mío para tener acceso a ella. ¿Por qué? ¿Por qué la niña que fui llegó a ver una animación de arte de un británico? Quizá fue algo común para otros y eso pensé estos veinte años. Pero a falta de respuestas, lo siento como algo especial. Sé que hoy termina una etapa importantísima (y adjetivarla de importante es insuficiente e injusto). Esa búsqueda ha concluido porque puedo nombrarla: RARG. Y hoy la he vuelto a ver. Y el corazón se siente ligero, canoso y fluye, aunque la nostalgia de búsqueda ha comenzado a permear y ya la extraño: RARG, concluyo. 


RARG by Tony Collingwood (1989)