Tuesday, November 01, 2016

digital cowboy-mini lp_by_our daugther's wedding (1981)






 
  



01. Target For Life 0'00- 3'10
02. Red Alert 3'14- 6'40
03. Lawnchairs 6'42- 9'58
04. Dance Floor 10'00- 14'02
05. No One's Watching 14'05- 17'57

(favorita: 03. Lawnchairs_6'42)







[ elena ferrante ]













Mis padres, mis hermanos estaban muy orgullosos de mí, aunque notaba que no sabían muy bien por qué: ¿para qué servía yo, para qué había vuelto, cómo hacían para demostrarle a los vecinos que yo era la gloria de la familia? Bien mirado no hacía más que complicarles la vida llenando con mi presencia el pequeño apartamento, haciendo más complicada la distribución de las camas por la noche, estorbando en una rutina que ya no me tenía en cuenta. Para colmo me pasaba la vida con la nariz hundida en un libro, de pie, sentada en un rincón o en otro, monumento inútil al estudio, una persona soberbiamente pensativa a la que todos se esforzaban por no molestar, pero que los impulsaba a preguntarse: ¿qué intenciones tendrá? [...] Dentro de unos meses habría unos pliegos de papel impreso, cosidos, pegados, llenos de palabras mías, y en la cubierta el nombre, Elena Greco, yo, punto de ruptura en una larga cadena de analfabetos, de semianalfabetos, oscuro apellido que ahora se cargaría de luz por toda la eternidad. Dentro de unos años –tres, cinco, diez, veinte- el libro iría a parar a esos estantes de la biblioteca del barrio donde yo había nacido, sería catalogado, la gente lo pediría en préstamo para saber qué había escrito la hija del conserje [...] Justamente ahora que estaba a punto de convertirme en escritora, en todo el barrio no había nadie capaz de decir: Qué cosa tan extraordinaria has conseguido [...] Por la calle, en las tiendas, en el rellano de casa, la gente me trataba con una especie de respeto y burla.
















Un mal nombre (Ed. Lumen: 2016).

Wednesday, October 19, 2016

the julie ruin autocovereándose { fragmentos } // 10-14-16








  RADICAL OR PRO-PARENTAL (aka: Habit Forming Non-Potential)


 




&



REBEL GIRL (aka: in her kiss I taste the revolution)


  








Thursday, October 13, 2016

[ elena ferrante ]










Vivíamos en un mundo en el que, con frecuencia, niños y adultos sufrían heridas que sangraban, luego venía la supuración y a veces se morían. Una de las hijas de la señora Assunta, la verdulera, se hirió con un clavo y murió de tétanos. El hijo menor de la señora Spagnuolo se murió de crup. Un primo mío, que tenía veinte años, fue una mañana a palear escombros y por la tarde murió aplastado, echando sangre por las orejas y la boca. El padre de mi madre se mató al caer de un andamio de un edificio en construcción. Al padre del señor Peluso, le faltaba un brazo, se lo había cortado el torno a traición. La hermana de Giuseppina, la esposa del señor Peluso, murió de tuberculosis con veintidós años. El hijo mayor de don Achille –no lo había visto en mi vida y aun así me parecía recordarlo- había ido a la guerra y se murió dos veces, primero ahogado en el océano Pacífico, después devorado por los tiburones. La familia Melchiorre al completo había muerto abrazada, gritando de miedo, en pleno bombardeo. La vieja señora Clorinda se había muerto respirando gas en lugar de aire. Giannino, que iba a cuarto cuando nosotras cursábamos primero, se murió un día porque al encontrar una bomba, la había tocado. Luigina, con la que habíamos jugado en el patio o tal vez no, y era solamente un nombre, se había muerto de tifus petequial. Así era nuestro mundo, estaba lleno de palabras que mataban: el crup, el tétanos, el tifus petequial, el gas, la guerra, el torno, los escombros, el trabajo, el bombardeo, la bomba, la tuberculosis, la supuración. El origen de los muchos miedos que me han acompañado toda la vida se remontan a esos vocablos y a esos años. Podías morirte incluso de cosas que parecían normales. Por ejemplo, podías morirte si sudabas y después bebías agua fría del grifo sin antes haberte mojado las muñecas, porque entonces te cubrías de puntitos rojos, te daba la tos y ya no podías respirar. Podías morirte si comías cerezas negras sin escupir los huesos. Podías morirte si mascabas chicle y sin querer te lo tragabas. Podías morirte sobre todo si te dabas un golpe en la sien. La sien era un sitio fragilísimo, todas teníamos mucho cuidado con eso. Bastaba con una pedrada, y las pedradas eran la norma. 








La amiga estupenda (Ed. Lumen: 2016)

   
 

Friday, September 30, 2016

[ barbara kruger ]









    




Have Me Feed Me Hug Me Love Me Need Me
1988
lenticular photograph
19 1/2 x 119 1/2 in. (49.53 x 303.53 cm)















Thursday, September 29, 2016

_____E____P____Í____L____O____G____O____ { cause I can play electric guitar while shaving my legs in a moving car }











ESTOCÁSTICO KARAOKE PARA NO MANTRA
(om tare tuttare ture soha FEAT. mayombe-bombe-mayombé: sensemayá)


 Hello! Trust No One, by The Julie Ruin














Tuesday, September 13, 2016

fe de eRatas







En febrero del presente año fui contactada por Lorel Manzano para invitarme a un número dedicado a jóvenes narradores en La Jornada Semanal. No fue una invitación directa a publicar, sino a "participar de una dictaminación" y selección para una posible colaboración de lo que sería algo así como un dossier sobre narrativa joven. Pese a que aún no iban a ser publicados, la extensión fue algo en lo que se hizo mucho hincapié: los textos no deberían superar los seis mil caracteres con espacios. El más corto de cualquiera de mis textos a la mano en ese entonces doblaba la extensión requerida, de todas maneras mandé tres cuentos como muestra: dos publicados y uno inédito que, desde mi punto de vista no era aún publicable y superaba con holgura la extensión. Sin embargo, dado que aún tendría que pasar por un proceso de dictaminación, pensé, ingenua y torpemente, que podría fungir como botón de muestra, que si les interesaba mi trabajo me pedirían algo más. Nunca recibí acuse de recibo por este envío. Y jamás volví a saber nada. Intuí que mi trabajo no era lo que buscaban o que no había dado positivo en el dictamen.



El día de ayer, a siete meses de aquello, un colega me avisó sobre la publicación de un texto, aparentemente, de mi autoría. Fui a la página de La Jornada Semanal y me encontré que mi texto inédito fue publicado en el número 1123 del semanario, sin mi permiso, con errores de estilo que no existen en el original (ejemplo: escribo pragma y corrigen programa) y que, encima, se le adjudicó a otra persona: una autora homónima cuya foto, libro y biografía acompañaban a mi texto. Si otra fuera la circunstancia, habría celebrado tan bioycasariana puntada y tomado con mucho humor la confusión. Sin embargo, dado el reciente debate sobre plagios que se vuelven errores metodológicos, y siendo La Jornada el periódico comercial que es, tal negligencia me parece más que un simple error: es una falta grave. Lo irónico es que el número está dedicado a la (hegemónicamente) llamada “literatura femenina”, a la reivindicación de tal como premio de consolación e incluso, hay un texto de Eve Gil que alude a la visibilización de autoras, supuestamente, marginalizadas: el colmo. Desde mi política feminista, jamás me he permitido ser utilizada para llenar las cuotas de género, para participar de una simulación que hace ver progresivos e incluyentes a los otros, mientras todo sigue igual o peor: pero publicamos a una mujer, dos mujeres, no somos el Club de Tobi. Ojo: no soy una detractora de la literatura hecha por mujeres, me parece medular esa resistencia y es una batalla que también es mía, pero no estoy de acuerdo con la simulación, la aparente inocuidad de la misoginia encriptada me parece más peligrosa.



Me entristece sobremanera una situación que debería ser motivo de festejo, como lo es toda publicación de un texto inédito. Sin embargo, tengo más la sensación de haber comprado un error, de haber pagado por él sin que fuera mío. La falta sigue allí y seguirá porque ya salió en la versión impresa que se tiró el domingo. En los últimos dieciocho años, he participado con mucha devoción y entusiasmo en fanzines, panfletos, trípticos hechos de fotocopias, bookzines, e-zines, chapbooks, plaquettes independientes y publicaciones marginales, y jamás, en ninguno de los anteriores, aun con cero presupuesto y gente que apenas está aprendiendo a editar: jamás he tenido un problema semejante o me he quedado con la sensación de haber sido robada.



Hasta este momento, dos días después, no he tenido conversación con miembro alguno del staff de La Jornada y nadie se ha hecho responsable por el agravio de su #error metodológico









Update 29/09/2016: Hablé con Luis Tovar, el Jefe de Redacción del suplemento hace un par de semanas. No había hecho este update porque se atravesó mi último encuentro del FONCA y mi acceso a internet ha sido muy limitado. Se disculpó amablemente y me pidió resarcir el daño publicando mi versión del mismo texto en el futuro, igualmente, arreglar la bio y la imagen para hacerlo coincidir. Rechacé esa posibilidad y le comuniqué mi deseo de que tumbaran el texto lo antes posible pues no hay algo que pueda resarcir ese sentimiento de perder el control sobre mi propio trabajo (que es mi vida y la hermenéutica de mi psique), de entender que ese texto ya no es mío y encima ser maltratada y/o regañada por la mujer a cargo del dossier (que, irónicamente, es también una escritora joven, su nombre es Lorel Manzano). Luis, como editor, cuestionó mi decisión, pero como creador entendió y respetó mi punto. El texto ha sido bajado del sitio y sólo permanecerá en la versión impresa que se tiró ese fin de semana en La Jornada Semanal. Agradezco a quienes se acercaron para brindarme su apoyo, quienes me escribieron, los que no me escribieron pero lo compartieron en redes sociales, a los que se indignaron, a los que ofrecieron rescatar el texto y empoderar la situación. A mis colegas y amigos, a mis nuevos-mejores amigos y a los mejores-antiguos, a mis compañeros del FONCA. Mis más torácicas gracias. 






Monday, September 12, 2016

hace 8 años a 110 millas de aquí





antes de ser devorada y extinguida por las hordas de fanáticos, adjunto un SUN_track (2013) @8tracks para leer The Pale King + algunas expectativas (2012) sobre la novela póstuma + un post de 2011 con algunos archivos fotocopiados y el cuento Encarnaciones de niños quemados en castellano + un post de hace 8 años, de aquel día en que DFW se ahorcó en su casa de Claremont, CA, mientras en su honor y más al sur yo daba mis clasesitas de Kafka para inaugurar nuestra propia religión sobre el lenguaje subarquetípico con un grupo de púberes ferales y deseosos de pulverizar el mundo sólo para esnifárselo com_ple_ti_to. The king is dead, long live the pale king: cuájense.