Monday, January 20, 2014

up on the sun







La película termina con la mujer saliendo de una oficina improvisada en medio de un paisaje de tocones. Ha firmado el contrato que la acredita como taladora en un aserradero. Después de varios simulacros durante la capacitación, se dispone a cortar su primer árbol. Por el viraje de la cabeza, especulamos que está eligiendo el inicio de su deforestación. O quizá está intentando memorizar la imagen completa, cuando al apilar los troncos la sustancia viva se convierta en abstracción. O tal vez sólo los esté contando en intuitiva matemática para resolver el tiempo traducido en energía traducida en el desgaste que es el contenido neto de la acumulación de errores (o la función exponencial de la experiencia) divididos por circunstancias. No podemos verle la mirada porque a la mirada cubren unos lentes protectores y a la mica de éstos una cortina de vaho efecto del llanto o de la temperatura o de la mezcla de ambos. Un ademán nos hace saber que no lo postergará más y simultáneamente, cuando jala el yoyo de arranque de la motosierra, los acordes de una guitarra sustituyen el sonido del motor: salpica aserrín la mella. En fade-in negro sucede el canto en transición a los créditos.