Wednesday, May 20, 2009

mientras

barría la banqueta de mi casa, pensaba en la física cuántica. Imaginé las veces que vocean a los pasajeros ausentes en los aviones. En todos los pasajeros que creemos que es mil veces mejor barrer el frente de nuestras casas, que abordar un avión para ir a ver a nuestras madres. Hundía la escoba entre las cuarteaduras de banqueta, sacaba el polvillo imaginando la ubicuidad; las prioridades, los aviones que se van.
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1 comment:

Sylvíssima said...

pero, mientras tanto, algún gordito pasajero seguramente dijo: "jijos qué bueno que nadie viene a mí lado´, así me puedo sentar a mis anchas..."

lo digo namás pa que sepas.